Tuesday, May 01, 2007

La vivienda Rural y la Calidad de Vida en los asentamientos humanos rurales de Iberoamérica.

Este documento es parte integrante de lo que hasido la labor de años de la Red XIV – E Vivienda Rural y la Calidad de Vida en los Asentamientos Rurales, del Sub Programa XIV, Tecnología para las viviendas de Interés social perteneciente al Programa CYTED, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo.
Este programa data de la celebración del 5º centenario del encuentro de dos mundos, América y Europa, y ha permanecido en el tiempo como una alternativa de colaboración horizontal entre los países Iberoamericanos.

A los eventos de la Red XIV - E de CYTED, han asitido delegados y subdelegados de 17 países, con 145 temas relacionados con él hábitat rural, los cuales se incribian en al menos nueve grupos de interés temático, entre los cuales encontramos: El Concepto de la Vivienda rural y la calidad de vida: La tecnología constructiva: El Género en el hábitat rural: Proyectos Ejemplares; Políticas de Vivienda Rural y Calidad de Vida; Estado del Arte de la Vivienda Rural y Calidad de Vida entre otros.
Esto demuestra que la ruralidad en nuestra Iberoamérica está más que presente, es menester apoyar el segmento poblacional que vive en el ámbito externo a las ciudades; situación que no se enmarca en un hecho aislado, sino en una preocupación internacional.
Por tal motivo me he sentido muy honrado en poder aportar con un grano de arena con mi experiencia en el tema, y desde el año 1999 se me asignó como coordinador para ver el tema de los Proyectos Ejemplares de Vivienda Rural y Calidad de Vida en los asentamientos Humanos Rurales de Iberoamérica.
A modo de breve imagen de lo planteado en el Segundo Seminario y Taller de Vivienda Rural y Calidad de Vida en México, hago un alcance en como seleccionar proyectos ejemplares de ese tema.
Al analizar las alternativas que se pueden presentar para escoger un proyecto calificable como “ejemplar”, entre los que se han realizado en las zonas rurales de Chile para atender requerimientos de asentamientos humanos, primero se hace necesario hacer los siguientes alcances:
-El Hábitat Rural, ¿Imagen Romántica o Productiva?
Cuando el “citadino” piensa en una imagen relacionada con la vida en el campo, generalmente la hace proyectarse en la perspectiva de aquel que visita la zona rural, pero no necesariamente de aquel que subsiste en ese medio.
Esta dicotomía lleva por una parte a idealizar una vida rural como lugar de descanso, relajo y esparcimiento, donde tal vez alguien se compre alguna vez una parcela de agrado para visitarla los fines de semana o en las vacaciones, sin siquiera imaginarse como se vive en ese lugar por parte de los que perciben su sustento en el mismo. Esta imagen seria entonces la que –con el perdón de los románticos-, podríamos llamar de romántica o idílica, en la que lo fundamental aparece como lo escénico, pero no lo productivo.
Por el otro lado, aparece la imagen de la habitabilidad rural por parte de aquel que esta obligado a permanecer en esa área por razones de subsistencia, en que lo escénico es solo una parte tal vez irrelevante de lo que pudiésemos llamar su materia prima para trabajar. Para este habitante rural, su permanencia es por razones productivas, y por lo tanto fundamentalmente su hábitat será su cobijo que contara con los elementos de estándar y calidad que la contingencia del medio le permita.
Dado este marco referencial, nos abocaremos al segundo caso, en que nos interesa rescatar de que manera se ha podido atender de la mejor forma posible los requerimientos de cobijo del habitante rural “obligado”.
De este habitante rural obligado, tenemos diferentes estadísticas a nivel Iberoamericano en cuanto a su porcentaje con relación a la totalidad de la población de cada país, sin embargo, es característica común para todos los casos la tendencia a la baja de esta población. Lo curioso es que nuestros países están fuertemente arraigados en lo económico a la producción de las zonas rurales, entonces no habría relación en esta disminución proporcional de la población rural. Sin embargo una de las explicaciones de la misma, es la inequidad en las posibilidades de habitabilidad del poblador rural en relación con el poblador urbano, por lo que comienza a ser más atractivo vivir en un pueblo e ir cotidianamente a trabajar en la zona rural, para así poder disponer de los elementos que configuran una mejor calidad de vida para cada habitante en particular.
De esto tenemos que lo que atrajo al citadino al campo para disfrutar de los aspectos escénicos, en el caso del habitante rural se siente atraído por la accesibilidad a infraestructuras esenciales provistas por el medio urbano. Aquí hablamos no solamente de electricidad, agua potable, eliminación de excretas, sino también de calles pavimentadas, cercanía a colegios, centros de salud, servicios diversos, entretenciones y otras posibilidades laborales.
Sin hacer un análisis economicista de los medios de producción en el mundo rural, que no es la materia que nos compete, si tenemos que ver sus externalidades con relación a la permanencia o no del habitante en el medio rural, y tal vez de ahí deducir que el colapso de las grandes urbes tal vez se podría evitar mejorando la calidad de vida del habitante rural, de tal manera de seducirlos a permanecer en las localidades de origen, e incluso a retornar a ellas en lugar de seguir el proceso migratorio creciente hacia la ciudad.
Un trabajo que nos podría dar índices de lo que desearía el habitante rural para permanecer en ese medio, y que por ende podría ayudarnos a determinar proyectos ejemplares de asentamientos humanos rurales, es el realizado durante el ano 1999 en Chile por el Programa Prorural, destinado a formular propuestas de Políticas Publicas extra-agrícolas para la reducción de la pobreza rural. Más allá de los aspectos productivos considerados en el desarrollo de este programa, se estudio específicamente el tema de las condiciones materiales y la calidad de vida del habitante rural, proyectado a diez años plazo, lo que permite visualizar que factores constituyen lo esencial para una vida satisfactoria en el medio rural.
Así se identifican los siguientes factores:
a) Infraestructura Básica.
La vivienda rural requiere estar dotada de todos los servicios básicos (agua potable, electricidad, sistema de eliminación de excretas, comunicaciones), equipamiento domestico. Para su construcción se deben seguir las líneas arquitectónicas y la identidad de la localidad, para lo cual es necesario tener presente la posibilidad de utilizar materiales locales o de fácil disponibilidad en el sector, rescatando algunas tecnologías constructivas de carácter vernacular las que se puedan actualizar a los requerimientos actuales. Para respetar la idiosincrasia de los lugareños en materia de cobijo, se hace necesario contar con su participación a la hora del diseño, lo cual nos permitirá por ej. establecer los dimensionamientos de los diferentes espacios requeridos en la vivienda, y con la asesoría técnica apropiada para establecer los aspectos estructurales, de implantación en el terreno, de adecuación a los agentes sísmicos y climatológicos así como elementos que incorporan confort térmico a la misma, considerando el cuidado de los recursos dendroenergeticos y la sustentabilidad ambiental.
b) La Conectividad.
Los asentamientos humanos de localidades rurales, requieren de una estructura vial eficiente, evitando el aislamiento en el contexto nacional, que permitan la conectividad a lo largo de todo el año, reduciendo los tiempos de traslado entre localidades tanto urbanas como rurales situación que contribuye a evitar el proceso de emigración hacia los centros urbanos, así como acceder fluidamente a sus lugares de trabajo. La conectividad, dado los procesos y requerimientos tecnológicos contemporáneos, no solo se debe remitir a la vialidad, sino también a las telecomunicaciones con todas sus alternativas.
c) Servicios Básicos.
Los habitantes de los asentamientos humanos rurales, deben tener facilidad de acceso a servicios tales como salud, educación, seguridad ciudadana y cuidado de sus derechos civiles y penales. No se puede dejar atrás las actividades comerciales, bancarias, de abastecimiento y otros servicios complementarios como los que consideran la asociación, el ocio y el esparcimiento deportivo que permitan tener un equilibrio con lo que accede el habitante urbano.
d) Medio Ambiente.
Se hace imprescindible que cualquier localización de un asentamiento humano rural nuevo, contemple la sustentabilidad del entorno, respetando la biodiversidad existente y recuperando zonas degradadas, protegiendo así el patrimonio rural, lo que permite obtener una ventaja comparativa importante en relación con el medio urbano.
e) La Participación.
Un ultimo factor a considerar, que si bien no es una intervención física, incide en estas, es la capacidad de organización del habitante rural, que permite una gestión coherente con las aspiraciones de obtener una mejor vivienda en su propio medio y una mejor calidad de vida al tener control sobre sus territorios y sus decisiones en cuanto al tipo de desarrollo que desean.


Carlos Muñoz Parra
Arquitecto Pontificia Universidad Católica de Chile
Doctor Arquitecto Universidad Politécnica de Madrid

0 comments: