Estimado Alberto:
Mucho agradezco tus saludos y buenos deseos para mi familia y el suscrito.
También agradezco tu preocupación por nuestra situación de país y me parece muy interesante el comentario que me haces acerca de lo que esta sucediendo en Venezuela. Esto, porque uno sólo se entera por la prensa de las cosa que ocurren allí, y es muy diferente lo que pueden sentir los ciudadanos reales, los que día a día están viviendo los vaivenes de las decisiones de los gobernantes.
Es cierto lo que tu dices, acá también se usa de que “cada país tiene el gobierno que se merece", y si bien el nuestro pasó por períodos muy malos, fue la misma población la que de una u otra manera los instaló en ese poder.
Lógicamente que cuando se dieron cuenta de las consecuencias de las acciones del poder sobre ellos, la cosa cambió. Y no fue nada fácil, el proceso de cambio de mentalidad para poder sacarnos la dictadura que nos arrodilló por 17 años fue tarea titánica.
A pesar de eso, las tentaciones populistas siempre están presentes, y esas, tu lo has padecido y lo sabes bien son las más peligrosas puesto que aparentemente generan gobiernos que cuentan con el beneplácito de la totalidad de la ciudadanía cuando en la realidad no es así.
Cualquier poder absoluto es corrupto por naturaleza, así que entiendo lo que tu me dices sobre lo de Chávez y su gente, sin embargo, no soy nadie para decir lo que deben hacer, me permito señalar lo que tu has dicho, los venezolanos no se han puesto de acuerdo en plantear su descontento.
Eso se refleja en lo sabido respecto a la no presentación de candidaturas opositoras al régimen imperante en las últimas parlamentarias, y si existió un 80% de abstencionismo, quiere claramente decir que algo extrañísimo está pasando, y que esos que se abstuvieron no necesariamente está de acuerdo al menos en su integridad con el actual régimen. Por lo tanto si alguna fuerza o coalición democrática se hubiese impuesto con candidaturas alternativas de hombres y mujeres probos que no me cabe duda hay muchos como tu mismo, habrían obtenido un apoyo relevante que de alguna manera pudiese ser la semilla del recambio político en el mediano plazo.
Si no hay un camino en ese sentido, cosa que ya les está pasando, el tema está muy difícil, y habrá que buscar maneras de levantar movimientos o figuras que proyecten una alternativa de cambio con sentido de unidad al menos en aspectos relevantes. Esta experiencia la tuvimos nosotros acá cuando se creó la Concertación por la Democracia, que supo aglutinar a los que antes fuimos adversarios en pos de un bien común: el retorno de la Democracia.
Esa coalición a pesar de todas sus diferencias al interior ha sabido responder a la mayoría de las expectativas de la población lo que la ha proyectado ya a tres gobiernos concertacionistas, y ahora no me cabe ninguna duda a un cuarto gobierno con un aditivo: se contará con la primera mujer presidente de Sudamérica venciendo todas nuestras ancestrales vertientes machistas.
Lo relevante acá es que se cuenta con una oposición diversa pero poderosa, lo cual a su vez permite que nuestras autoridades de turno se comporten con sumo cuidado para no cometer los pecados del tentador poder absoluto, lo que se complementa con una Contraloría de la República celosa del cumplimiento de las normativas vigentes, y un poder judicial autónomo que además se ha modernizado gracias a la gestión de los Gobiernos Democráticos, contándose en este momento con una reforma procesal penal en pleno desarrollo que cada día le da más crédito al sistema ante la opinión pública.
Tenemos aún, un mal complicado, siendo económicamente una nación pujante y en expansión, tenemos un lastre muy pesado en el tema de la distribución de los ingresos, la diferencia entre el decil más alto de ingreso y el decil más bajo es abismante. Esto sin lugar a dudas es una deuda pendiente de mi país, que si bien es cierto en diez años redujo la extrema pobreza a menos de la mitad de lo que había cuando se recibió el Gobierno de manos del poder militar, esos dos millones de pobres que aún existen se han convertido en un mal refractario que poco o nada han podido mejorar las políticas públicas.
Es cierto que las tazas de desempleo son de un dígito (alrededor de un 8%), pero también es cierto que hay muchos trabajadores que ganan muy poco.
También se nos viene encima el tema de la seguridad social, donde vemos que el país se está envejeciendo a pasos agigantados y es menester procurar una jubilación digna a todos aquellos trabajadores que están pasando al sector pasivo,
cosa que aún no es claro que pueda soportar el esquema provisional que se implantó durante la dictadura, que tiene cosas buenas pero muchas malas. De hecho es un tema preponderante en los programas de las dos candidaturas en competencia para esta segunda vuelta electoral del domingo próximo.
Además aún subsisten problemas potentes que ir subsanando en el tema de la salud, donde se han invertido muchos recursos que están dando frutos poco a poco pero que aún no dan cabal satisfacción a las expectativas ciudadanas.
Así mismo quedó en evidencia que el tema de la educación, que también ha sido atendida con un proceso modernizador en sus contenidos y en su infraestructura, aún es una asignatura que requiere profunda atención, ya que el sistema educacional privado está concentrando las mejores calificaciones y el sistema público municipalizado las peores. Y es aquí, en este ámbito donde se juega el gran futuro del país.
Como podrás apreciar, si bien hemos dado pasos importantes en la búsqueda del desarrollo, aún nos pesan los lastres de los males que han atacado a nuestra ibero América por siglos.
No tengo dudas que el domingo próximo como te señalaba, la concertación obtendrá un nuevo triunfo, lo cual garantizará un avance significativo en las tareas ya comenzadas y en diferentes fases de desarrollo, esto es posible descubrirlo no tanto por las intenciones de votos que arrojan las encuestan que igualmente indican un resultado en ese sentido, sino que por un tema interesante: la aprobación del gobierno es de más de un 70% en su fase final.....cosa inédita en nuestra historia política en períodos democráticos. Esto refleja que puede que no todos estén de acuerdo en la figura del candidato(a) que sucederá en el gobierno, pero si la gran mayoría del país coincide en que se ha hecho una gestión más que aprobable por parte de la concertación con el liderazgo de su actual Presidente.
Bien amigo, me entusiasme más de la cuenta, recibe un gran abrazo para ti y Maritza con los mejores recuerdos de Cecilia y míos.
Carlos Muñoz Parra


0 comments:
Post a Comment